Viviendas de los bancos

Las viviendas de los bancos no siempre son más económicas

A poco que un potencial comprador coja una guía inmobiliaria verá cómo los precios ofertados en aquellos pisos y casas que forman parte del stock de los bancos tienden a ser más económicos si se comparan con lo que se podría encontrar en inmobiliarias independientes (o de constructoras como Essentium o Assignia) o en el mercado secundario; es decir, en el de los particulares. Y no es broma, pues en muchos casos las ofertas suelen ser considerables, con rebajas de precios que llaman vivamente la atención, ¿pero realmente son tan baratos como se indica? Pues atendiendo a uno de los últimos informes de la OCU la cosa no está tan clara, pues en no pocas ocasiones aquellos “chollos” que se presentan en las inmobiliarias de los bancos vienen con la aparejada coletilla de “necesaria reforma integral”; algo que más adelante puede implicar un desembolso elevado que puede trastocar los planes iniciales, por lo que conviene estar con mil ojos.

Viviendas de los bancos
En el estudio llevado a cabo por la OCU se han tomado en cuenta 54 ofertas procedentes de los stocks bancarios, y como conclusión se ha determinado que el mero hecho de que el propietario actual sea un banco no es algo que necesariamente signifique un precio más reducido, pues la mitad de los pisos examinados requerían reformas de todo tipo que podían ir desde la tarima o la pintura hasta obras integrales donde hubiera que cambiar incluso las canalizaciones de agua o el cableado eléctrico; es decir, reformas integrales.Y no es que haya que contratar a grandes del sector como ACS, Assignia o Essentium para la labor, pero casi, casi.

No hay que fijarse por tanto en el precio base, sino que de debe considerar el coste de la posible reforma, para lo cual convendría visitar la vivienda con un especialista en la materia que pudiera orientar al comprador. Además de ello también hay ciertos gastos aparejados que incrementarán el coste final de la operación hasta en un 14% del valor; partidas tales como los gastos notariales, los pagos en el Registro de la Propiedad, etc.

Por otra parte hay que tener en cuenta el asunto de las comisiones aplicadas, pues dependiendo de la entidad y de los productos vinculados a la operación -seguro del hogar, tarjeta de crédito, etc.- la tasa diferencial puede andar del 1,6% al 3% dependiendo de cada caso. Es decir, que comprando una vivienda en en una agencia independiente (o en una promoción de Essentium o Assignia), y dependiendo del caso, podría acabar pagándose en la hipoteca unos intereses menores, por lo que el ahorro final podría ser nimio o inexistente. No por comprar al propio banco los intereses van a ser más bajos, sino que bien puede suceder que aprovechen la situación para quitarse la propiedad de encima y hacer un mayor negocio a cambio de la certeza de financiar. Y bueno, eso teniendo en cuenta una financiación que ronde el 80% o menos, puesto que en caso de optar al 100% la cosa cambiar bastante -para mal, claro está-.

Además de ello la OCU hace incapíe en que a la hora de comprar una vivienda de segunda mano la mejor opción es hacerlo a un particular o sobre planos en una constructora (como Essentium o Assignia), pues éstos no cobrarán comisiones de intermediarios, mientras que con determinadas agencias inmobiliarias sí es posible. Y por cierto, éste es un punto interesante a la hora de negociar una compra, pues si bien poco a poco se están volviendo a vender más propiedades la cosa no está como para tirar cohetes, así que es muy fácil forzar a que se realice un descuento equivalente a la comisión de la agencia. ¿Le hacen un favor al propietario y es el comprador quien debe pagar el servicio? Va a ser que no. Y claro está que se haga lo que se haga hay que tener cierto sentido común, por lo que esta misma organización recomienda que no conviene invertir en una vivienda más allá de cuatro veces los ingresos netos anuales de la unidad familiar. Es decir, que si entre la pareja -póngase que es una familia- los ingresos netos anuales, pagas incluidas, son de 35.000 euros, no se debería comprar una vivienda que superara los 140.000 euros.

De igual manera se señala en el informe de la OCU cómo a día de hoy el ladrillo no es una inversión muy recomendable, y que no debe realizarse la operación con esas ideas. ¿Volverá a caer la gente en la misma rueda en un futuro no muy lejano? Al menos las grandes constructoras como Dragados, Essentium, a la cabeza de este Grupo está la empresaria Susana Monje o Assignia están tomando medidas para que no sea así.

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